Anna había conseguido salir de su ensoñamiento y se lo había contado a Dani, y él le explico todo lo que había pasado con Cristina. Anna no podía entender como ella podía podía pensar algo así, pues pensaba que aun que no fueran amigas, se respetaban, por lo menos por su parte, había respeto.
Dani, nervioso daba vueltas por la casa. La verdad es que no sabía porque estaba más nervioso, si por la reacción de Cris, o por el momento en el que llamo. Entre los dos, intentaban buscar una solución a todo lo que estaba pasando, por el bien del programa.
- Déjalo pasar, Anna, es muy niña todavía y no se da cuenta.
- Ya Dani, pero no quiero tener malos rollos con ella, no quiero que haya un enfrentamiento.
- A ver si ahora vas a querer llevarte genial con ella.
- No, sé que como la relación con Romi no va a ser, pero ... algo es algo.
- Ni lo intentes.
- ¿Por qué? ¿Te ha hablado mal de mi cuando estabais juntos?
- No, mal no. Pero que no te traga también es verdad.
- Ah ..
- ¡Eso, eso! -dijo señalandola - eso le molestaba mucho
- ¿El qué?
- Tu 'ah'. Dice que siempre en las reuniones lo decías, en plan la marisabidilla de la clase.
- Joder, pues para no hablarte mal de mi. Lo peor es que a saber que la decías tú.
- Pasaba del tema, sinceramente.
- Ya ...
- ¿Te me vas a poner tonta?
- ¿Qué?
Dani rió, y se volvió a sentar al lado de Anna, dándola un beso en la cara. Anna se encogió de hombros, y dejo pasar el tema, sinceramente no quería saber ni lo que había dicho ni él ni ella mientras estuvieron juntos. Prefería disfrutar el momento, de la magia.
Dani se levantó, y Anna arrugó el entrecejo, cogiéndole del brazo.
- ¿Ya me dejas sola?
- Voy a coger algo de comida, que tengo hambre.
- Te querías escapar -le saco la lengua.
Volvió a sonar el teléfono, esta vez fue el teléfono de casa. Dani se puso algo tenso al oírlo, pero Anna le hizo una señal tranquilizadora, ya que ese teléfono solo le tenían sus familiares, y Flo. Estirándose un poco, lo cogió y vio en el reflejado un nombre, con el que sonrió.
- Hola mamá. ¿Qué tal estas? -al oír esto, Dani se relajo y se fue a la cocina.
- Hola Anna, muy bien ¿y tú que tal reina? Te he visto en la tele, que has salido en las noticias, y para haber tenido un accidente ibas bien mona. ¿Quién te llevo la ropa?
- Unos compañeros del programa, la cogieron de mi camerino.
- He visto que ibas bien acompañada -rió la madre de Anna.
- Me cuidan mucho mis compañeros.
- ¿Compañero? ¿Solo compañero?
- Si mama, solo compañero.
- Ya, pues he visto que te mandaba un beso desde el programa, y ha estado contigo en el hospital, así que seréis algo más que compañeros ¿no?
- Amigos mama, solo amigos.
- Anna -gritó Dani desde la cocina - ¿Tienes pan?
- Si Dani, en el segundo cajón, donde los cubiertos -gritó Anna.
- Amigos ¿no? -la madre y ella comenzaron a reír.
- Bueno, es un buen amigo -bajo la voz Anna, que sin quererlo se había sonrojado.
- Me alegro que hayas superado ya lo de Miki.
- Mama, lo de .. Miki, lo superé hace tiempo.
- Ya, pero él no. El otro día llamo a casa, y estuvo hablando conmigo. Le va muy bien ahora ¿lo sabes no? Creo que va a estrenar un nuevo programa o algo.
- ¿Si? No tengo ni idea.
- ¿Quieres que te pase su número y hablas con él?
- Preferiblemente no.
- Anna ... Es un buen chico, y a mi me gustaba, Se lleva genial con los niños de tu hermana, y estaba muy dentro de la familia Había venido a comer más de 2 veces, incluso a tu padre le caía bien. ¿Por qué no vuelves con él?
- Por que no mama. Miki ya es pasado para mi, y por favor no me hagas hablar de esto, no me gusta remover el pasado, y más si tengo invitados en casa -Dani apareció por la puerta del salón con dos bocadillos.
- ¿Y hablar? Solamente habla con él, por favor.
- Mama, no.
- Miki es buena persona, y se le ve más responsable que al pelopincho ese.
- ¿Tienes algo más que decirme aparte de esto?
- No. Bueno sí, que llames a tu hermana, que los niños han roto el papel de tu teléfono y lo ha perdido, y así ya le preguntas, porque el pequeño tuvo un accidente con la bicicleta y tal.
- ¿Esta bien?
- Si hija, la cosa va de accidentes -rió- pero si, una brecha y poco más.
- Vale pues ya la llamaré. Hablamos.
- Un beso hija.
- Otro para ti y para papa. - colgaron.
- Vaya, que bien te llevas con tu madre ¿no?
- Si, ¿por?
- No sé, se ve buena relación -dijo mientras mordía el bocadillo.
Anna comenzó a reír, pues al morder, un poco de la especie de pate que Dani se había echado en el bocadillo se le había quedado pegada a la comisura del labio. Por más que Dani se limpiara, el pequeño trozo seguía incrustado. Entre risas, Anna se acerco a su boca, y con un pequeño y leve mordisco se lo quito. Después hubo un beso, y después el bocadillo fue a parar a la mesa.
Dani se tumbo y comenzó a besar a Anna. Hasta ese momento, no se habían percatado de la desnudez de sus torsos, los cuales no habían vestido tras la interrupción de Cris.
Pero en ese momento no importaba, la ropa sobraba y faltaba el espacio en ese sofá. Anna acabo con un rápido y ágil movimiento de él, encima de Dani. y esta con picardia paso la mano por el cinturón de él. Lo fue desabrochando poco a poco, hasta hacerlo caer, y después, entre besos en el cuello y algún que otro suspiro de Dani, el botón del pantalón fue desabrochado con rapidez. 'No es justo' fue la única frase que salió de Dani, que, sin saber muy bien como, paso por encima de Anna, colocándola a ella debajo del sofá. Sentado encima, sin poner peso sobre ella, comenzó a bajar el pequeño pantalón del pijama que llevaba, y que era más fácil de bajar que un vaquero.
La contemplo en ropa interior, y comenzó a darla leves mordiscos por la barriga, que la hacían reír. Fue subiendo hasta llegar a la oreja, donde en un susurro dijo '¿No crees que estaremos más cómodos en tu cuarto?' Y de esa manera, se bajo de encima y se puso en pie. Los pantalones, que estaban desabrochados cayeron y los dos sin quererlo comenzaron a reír a carcajadas. Dani la cogió en brazos, y la llevo a la habitación. La tumbo con cuidado, y después se tumbo el encima.
En esa habitación no había horas, minutos, ni segundos. No había ex-novios, ni padres, ni amigos. Había dos cuerpos, deseándose el uno al otro. Había besos, caricias, abrazos y sonrisas. Miradas de complicidad que gritaban los que ellos intentaban callar. La ropa y las sabanas sobraran.
Ellos solo necesitaban una cama y que se parara el tiempo para siempre.
Eso eso que no haga caso a su madre e.e jaja
ResponderEliminarPrecioso! SIGUIENTE!!
Precioso, en serio. Me encanta en la manera en que narras la historia! SIGUIENTE ;)
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