Dani llegó al plato, y se encontró en la puerta con Mónica y David, que estaban fumando fuera. Estos le preguntaron que que tal se encontraba Anna y este contesto amablemente. Preguntó por Flo, y le dijeron que acababa de llegar y que estaría en plato.
Entró, y se encontró a Flo hablando con Cris. Los dos le miraron, Flo sonriente y Cris enfadada.
- Buenas Dani, nos vienes genial, ven aquí -dijo Flo.
- Buenos días -saludó Dani- ¿Qué ocurre?
- Estamos repasando el guión con los cambios nuevos que han introducido los guionistas.
- ¿Hacemos tú y yo el programa solos? -sonrió Dani.
- No, conmigo -contesto Cris.
- ¿Pero y el Piquerizador, el Diario de Anna, y tal? Eso se quita ¿no? -preguntó Dani.
- No. El Piquerizador lo haces con Cris, el número uno seguramente estemos uno de los dos, y el Diario de Anna, ya se verá que se hace.
- A mi no me importa hacerlo, Flo -dijó Cris.
- Ya veremos como va la cosa estos días, venga iros a cambiar -los dos andaron, pero Dani dió la vuelta y fue a hablar con Flo.
- Flo, ¿Anna qué tal esta?
- Bien, la deje en casa y se tumbó un rato a dormir, estaba un poco mareada.
- Vale, luego la llamaré o algo.
- Dani, ¿Te pasa algo con Cris?
- No estamos en nuestro mejor momento.
- Intenta disimularlo ¿ok?
- Tranquilo, soy un profesional -rió.
Dani se dirigió a su camerino, y al entrar vio que dentro estaba Cris, sentada, esperándole. Dani se sobresalto, pues no esperaba a nadie allí, y negó con la cabeza.
- ¿Qué haces aquí?
- Vengo habla contigo.
- No tenemos nada de que hablar, vete
- Tú no, pero yo sí, ¿puedes pasar y sentarte? - Dani sin saber muy bien porque accedió y entró.
- Comienza a hablar
- Lo siento -comenzó a decir Cris- siento todo lo que ha pasado, en ningún momento he querido hacerte daño, pero veía que ya no era lo mismo y necesitaba una válvula de escape, y la única que vi fue Cristian.
- Vale.
- ¿Me perdonas?
- No estoy enfadado, me parece bien. Has echo eso, no hay vuelta atrás.
- ¿Quieres volver conmigo, Dani? -Cris se levantó de la silla y se acercó a él, queriendo darle un beso.
- No -Dani se levantó de la silla y se dirigió a la puerta- y ahora por favor, vete.
- Pero Dani...
Cris agarró los brazos de Dani y comenzó a darle besos por el cuello, sabía que era algo superior para él. Dani intentaba esquivarla, y quitarla de encima suyo, con cuidado, pues no quería hacerla daño, pero Cris insistía. Bajó una mano por la cadera de Daniel, e intento introducir la mano dentro del pantalón, pero antes de que puediera, Dani la dio un empujón suave como acto reflejo que hizo que Cris se despegará de él.
- ¿Pero qué haces? ¿Estas loca?
- ¿Ves? Sabía que no sentías nada por mi. ¿Qué tiene ella que no tenga yo?
- ¿Qué dices ahora, Cris?
- Se que no quieres nada conmigo porque te gusta Anna.
- Cris, no quiero nada contigo porque me has puesto los cuernos, ¿entiendes?
- Pues que sepas que esta semana estaré yo en vez de tu amiguita, así que... sufe.
Cris apartó a Dani, y salió por la puerta del camerino. Este se quedo extrañado, sin saber muy bien que hacer. No entiendía muy bien lo que había pasado hay dentro.
Unas horas después, el programa por fin terminó, y el teléfono de Dani sonó. Una foto de Anna sonriendo apareció en la pantalla, y no pudo evitar sonreír. Lo cogió.
- Cuqui -dijo entrando en el camerino.
- ¿Qué pasa Martínez? Desde la tele estas más gordo, eh.
- Mira que eres tonta -rió
- Es broma, os ha quedado genial, felicita a todos, y sobretodo a Cris que lo ha echo genial.
- Anna ...
- Vale, la llamaré yo.
- Casí que mejor.
- Muy bonito el detalle de acordaros de mi, me entraron ganas de llamar para agradecer a todos los fans los mensajes en twitter y todo, pero el móvil estaba lejos.
- No hace falta, que interrumpes -dijó divertido Dani.
- Calla figurante.
- Estas tonta hoy, eh. -Hubo una pausa- Oye, ¿luego quieres que vaya?
- Como quieras, no hace falta, si quieres irte a tu casa.
- Sabes que no es eso lo que quiero
- Entonces, esta es tu casa.
- Vale, tardaré en ir porque tengo que ir a mi casa a por algunas cosillas y si necesitas algo me paso por el día o lo que sea.
- ¡Ay, si! Trae galletas.
- Vale, pues luego nos vemos.
- Un besito.
Dani colgó, cogió el móvil y las llaves del coche y salió, pero se chocó con el cuerpo de alguien. Un cuerpo ancho y rechoncho que reconoció de inmediato.
- Ey Flo, casi te aplasto.
- ¿Dónde vas tan deprisa, Martínez?
- A casa.
- Si, ya. ¿Con quién hablabas?
- ¿Cuando?
- Ahora. 'Luego nos vemos' -dijo imitándole.
- Eh .. Ah ...
- No lo intentes, sé que vas a casa de Anna. ¿Tú te crees que soy tonto y que no me doy cuenta de las cosas? Que tonto soy, pero para algunas cosas nada más, eh.
- Que razón tienes, Flo.
- Pero habla con Cris, no la hagas daño.
- No estoy haciendo nada con Anna, además, con Cris ya te he dicho que las cosas no van bien, es más, las cosas ya no van.
- ¿Enserio? No lo sabía.
- Tranquilo, ya te contaré un día de estos si quieres ¿Vale?
- Vale, venga anda.
Dani cogió el coche y se dirigió a su casa, a coger las cosas. Casi 1 hora después, termino de hacer todos los recados que tenía que hacer y se dirigió a casa de Anna. Tenía ganas de verla, y poder estar allí sin haber bebido. Comenzó a recordar aquella noche, y la veía muy lejana. Habían pasado muchas cosas en estos últimos días, y sinceramente, los únicos recuerdos que quería guardar eran los vividos con Anna. Llamó al teléfonillo, y aun tardando en llegar, Anna abrió la puerta. Subió por las escaleras y vio a Anna en la puerta, sin las muletas, y con un pijama corto. Pasó deprisa a dejar las bolsas que llevaba y después fue a ella cogiéndola en brazos, para sentarla en el sofá.
- ¿Qué haces andando sin muletas?
- ¿Cómo voy a andar con las muletas por aquí? Además no me duele ya casi.
- Casi, pero te duele, así que las llevas, o sino me te llevo yo a caballito.
- Eso me gusta más -sonrió.
Se acercaron mutuamente, y si dieron un pequeño beso. Y después de ese, uno más, un poco más largo, y después otro, y otro, y otro, cada vez más intensos. Las ganas que se tenían iban aumentando. Dani apartó el flequillo de la cara de Anna y la acercó a él. Anna paso los pies por encima suya, para hacer más fácil el acercamiento. Los besos seguían, y finalmente Dani cogió a Anna y la sentó encima suya, para así poder acariciar su cuerpo más fácilmente. Anna se dejaba hacer, y acariciaba su cabello con suavidad.
El calor en aquel salón iba aumentando, el roce de los cuerpos era continuo, y la ropa de ambos comenzaba a sobrarles. Los besos por el cuello, por la cara, por la oreja, iban siendo más intensos y el sofá se iba quedando muy pequeño para todos los movimientos.
Anna bajo de encima de Dani, y estiro de su camisa, tirándose hacia atrás, tumbándose en el sofá, y de esa forma, obligandole a tumbarse también. Dani por su parte no puso ningún inconveniente a todo aquello, y se tumbó encima de ella, con cuidado, sujetando su peso sobre sus brazos. Comenzó a subir la camiseta de Anna, pues necesitaba tener contacto directo con su piel, y a ella le pasaba lo mismo. Ella se incorporó un poco y susurró a su oído 'Quitate la camiseta, te veo acalorado' Y Dani sin pensarlo dos veces, se la quitó. La cosa no quedó ahí, pues a Dani le parecía injusta la decisión que Anna había tomado, y si él estaba sin camiseta, quería igualdad de condiciones, y sin esperar una respuesta positiva de Anna, Dani se la quitó.
Observo su cuerpo, tan delgado, tan bello, tan reluciente. Comenzó a besar su barriga, y poco a poco fue subiendo a sus pechos, que besaba dulce y delicadamente. La respiración de Anna se iba acelerando, y Dani lo notó, y sonrió pícaramente. Le gustaba verla así. De esa forma, la mano de Martínez apareció tocando la barriga de Anna y bajo, tocando el borde del pantalón, y con cuidado, se adentró tocando el borde de la braga. Anna se dejaba hacer, pero no pudo evitar subirle la cara y besarle con pasión, pidiendole sin palabras que no parará, que ella ya era suya.
En ese momento el teléfono de Anna comenzó a sonar. Los dos miraron, y Anna se incorporó, pero Dani se negaba a parar, y la tumbo de nuevo.
- Quita de encima -rió Anna
- No lo cojas -suplicó.
- Tengo que cogerlo, ¿y si es importante?
- Pues que llame luego.
- Quita.
Dani, acepto, y se quitó de encima. Anna cogió rápido el teléfono y vio la cara de Cris en la pantalla. Le extraño, puesto que ellas dos no eran ni son muy amigas, pero aun así descolgó con una sonrisa en la boca.
- Buenas Cris. ¿Qué tal guapa? Lo has echo genial en el programa, te he visto.
- Gracias, es un alago.
- Pues me alegro. Dime, que querías.
- Que dejes en paz a Dani.
- ¿Cómo?
- Lo que has oído, como no lo dejes en paz vas a saber quien es Cristina Pedroche. Un besin.
Y colgó. Anna se quedo totalmente extrañada, con el teléfono en la oreja, mientras comunicaba. Dani la miraba más extrañada todavía, sin saber que había pasado en esa conversación. Solo había oído la parte de Anna, y no entendía porque tenía esa cara. Por más que preguntaba, Anna seguía colgada al teléfono sin saber muy bien que hacer.
Muuy buena la historia :) SIGUIENTE!
ResponderEliminarLee la nuestra ;) http://dannaamoroculto.blogspot.com.es/
Un beso :)