A las 6h00 de la mañana, el teléfono de Anna comenzó a sonar y el sonido despertó a los dos. Anna estiró el brazo para coger el teléfono, y vio la foto de Flo en él. Lo descolgó.
- ¿Si?
- Hola cuqui, buenos días.
- Buenos días papi.
- Buenos días Flo -se oyó decir a Dani mientras se desperezaba.
- ¿Al final durmió contigo?
- Si.
- ¿Te han dado ya el alta?
- Aquí nadie esta despierto todavía, no sé ni que hora es.
- Las 6 de la mañana -dijo Dani, girándose- este hombre esta loco.
- ¿Qué haces despierto a esta hora? -preguntó Anna.
- Tenemos malo al nene en casa, y no he dormido muy bien, y me he desvelado, y como dijeron que te darían el alta a primera hora de la mañana, llame.
- Me la darán como tarde a las 9 seguramente, pero no te fies.
- Cuando lo sepas, me llamas ¿vale?
- Vale.
- Pues un besito.
- Un beso papi.
Anna dejó el móvil donde estaba y se volvió a tumbar. Miró a un lado y estaba Dani mirándola fijamente. Anna sonrió y le dio un pequeño toque en la nariz con el dedo. Él arrugó la nariz y acerco su cara a la suya, y la dio un beso.
- Buenos días Martínez.
- Buenos días Saimon. - y la volvió a besar, esta vez, un poco más intenso.
- Vaya, esto si que es un buen despertar.
- ¿En un hospital?
- Hombre, si quitamos el entorno -rió Anna.
- Oye cuqui, me encanta estar contigo, pero me muero de sueño, solo hemos dormido media hora.
- Tienes razón, estamos igual.
Dani la beso, y los dos cerraron los ojos. Anna se acercó un poco a Dani, y este, sonriendo extendió los brazos, y la abrazó con dulzura. Y así se durmieron.
La puerta de la habitación sonó a las 9 de la mañana. Dani se despertó, pero Anna seguía dormida. Como pudo se separó de ella y se levantó a abrir la puerta.
- Hola, buenos días - dijo la enfermera - La habitación de Anna Simon es esta, ¿verdad?
- Si, lo que pasa es que está dormida ahora. ¿La despierto?
- No, no hace falta. Venía a decirla que vamos a tardar un tiempo en darla en alta, que su médico se ha tenido que meter a una operación urgente.
- Vale, tranquila, no pasa nada. Muchas gracias por avisar.
Dani cerró la puerta y entró al baño. Se mojó un poco la cara y se miró al espejo. Después miró la ducha y decidió entrar en ella, total había traído todo lo necesario. Salió despacio y cogió todas las cosas. Se duchó y al salir se dio cuenta de que no había traído la ropa limpia. Volvió a salir con cuidado con una toalla puesta por la cadera, pero al salir oyó un silbido que provenía desde la cama y después una risita. Miró y vio que Anna estaba sentada en la cama, usando el ordenador.
- ¿Qué haces usando mi ducha?
- ¿Cómo que tú ducha? Esto no es tuyo, eh.
- He dicho que es mía y punto -rió.
- Tú a callar, rubia -dijo Dani, con la puerta del baño medio abierta, apunto de entrar.
- ¿Ah, que te vas?
- Claro, ahora salgo.
- Sin darme un beso ni nada
Dani sonrió, y negó con la cabeza. Anna cruzó los brazos, y puso morritos, imitando los gestos de una niña cuando se enfada, pero después se echo a reír, con esa sonrisa que a Dani le mata, y no puede evitar ir hacia ella, y con cuidado tumbarla en la cama, y besarla toda la cara, y después los labios. Anna reía y se dejaba hacer, y Dani hacía, pero con cuidado a no hacerla daño. Y tras unos segundos, Dani decide levantarse, e irse a vestir. Intenta tardar lo menos posible, y sale. La mira y sonríe, no puede evitarlo, le encanta.
- ¿No te vas a duchar tú? -le pregunta a Anna.
- ¿Aquí? No, prefiero ducharme en mi casa.
- ¿Qué tiene de malo?
- Que estas tú y entras a mirar.
- Que tonta eres.
Anna se levantó de la cama, y se estiró. Llevaba bastante tiempo sentada en esa cama, y las piernas se le estaban empezando a quedar dormidas. Dani pudo ver sus piernas, que tenían muchas heridas y algún que otro moratón. Incluso llevaba el tobillo vendado. Anna se acerco cojeando a Dani y le abrazó.
Llamaron a la puerta y la cabeza de Flo apareció por ella. Anna y Dani se separaron y fueron a recibirle.
- Hombre Flo, ¿cómo tú por aquí?
- No os acerquéis, ya voy yo. Y tú Anna, ¿qué haces andando sin muletas y sin nada?
- Me he levantado un momento para sentarme en el sofá.
- Anda Dani, cógela por un lado -Flo y Dani agarraron a Anna y la llevaron al pequeño sofá que había en la sala y se sentaron los tres.
- ¿Cómo que has venido? -preguntó Anna - ¿No ibas a venir cuando te llamará?
- Si, pero como no me has llamado, y ya son las 9h30 me ha extrañado, entonces me he acercado por si acaso.
- Oh, que cuquiiii -rió Anna, abrazándolo.
- Mira que sois moñas -rió Dani, que se había levantado para disimuladamente separar las camas.
- Anda calla, y vente para aca' que tenemos que hablar de que va a pasar con el programa -dijo Flo.
- ¿Qué va a pasar de qué? - dijo Anna.
- Anna, tú no vas a poder presentar el programa en estas condiciones - la respondió Flo.
- Si que puedo.
- No puedes cuqui -dijo Dani sentándose en el brazo del sofá -presentamos yo y Flo solos y ya esta.
- Creo que no va a ser posible Dani
- ¿Y eso por qué Flo?
- El guión esta echo desde hace tiempo, y no lo podemos cambiar, así que tendremos que cambiar el nombre.
- ¿Cómo? -dijeron al unísono.
- Cristina.
- Ah, que bien, me parece genial -afirmó Anna.
- ¿Qué? No, Flo, no.
- Anda Dani, pero si estas con ella, que más te da.
- Flo, por favor - seguía negando Dani.
- No se pude hacer otra cosa.
- Pon a Raúl -insistía Dani.
- Dani, como va a poner a Raúl, lo lógico es que este Cristina -ayudó Anna.
- Señorita Simón -dijo entrando una enfermera -le venimos a dar el alta, váyase cambiando y que alguno de los dos acompañante venga a recoger los papeles.
Flo se levantó y salió con la enfermera a recoger los papeles. Anna se levantó y entró al cuarto de baño con la ropa para cambiarse. Mientras, Dani se apoyó en la puerta y comenzó a hablar.
- Cuqui, ¿se lo vamos a decir a Flo?
- No lo sé, Dani.
- ¿Tú quieres?
- Hombre, ibamos a quedar fatal en el programa, ¿sabes?
- Si, te entiendo perfectamente, y no me hace gracia tampoco.
- Además, dijimos de ir despacio.
- ¿Sabes lo que podemos hacer rubia?
- El qué -dijo Anna saliendo.
- Aparentar. Delante de la gente podemos mantener es no sé que que te gusta tanto, y cuando estemos solos, ser como fuimos anoche.
- Me parece correcto -dijo Anna abrazandole.
- Y sabes qué más -dijo Dani agarrandola por la cadera.
- ¿Qué?
- Esta semana voy a ir a tu casa a ayudarte con todo y si me ofreces cama allí para quedarme.
- Claro que si tonto -y se besaron.
Flo llamó a la puerta y se separaron rápidamente. Entró con los papeles, y unas muletas para Anna, esta los firmó y cogió las muletas. Dani cogió sus bolsas y las pocas cosas que había de Anna. Y salieron del hospital. Algún que otro periodista se acerco a preguntar e hicieron un par de fotos. Los tres, sonrientes, posaron y contestaron a las preguntas amablemente.
Flo se ofreció para llevar a Anna a casa y Dani acepto, pues decidió ir a su casa a dejar las cosas e ir directamente a plato. Se despidieron y cada uno cogió su camino.
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